martes, 27 de octubre de 2015

El dequeísmo

Una de las irregularidades gramaticales es el dequeísmo, el cual es el uso incorrecto de la preposición de delante de la conjunción que; pero resulta que en algunos casos me pregunto: ¿Por qué es incorrecto, por ejemplo, escribir antes de que, cuando así hablamos y hasta cantamos: …a que teee enamoro antes de que llegues a la puertaaa?

El adverbio antes no ha lugar a la preposición de si va seguida de la conjunción que, esto según la regla gramatical, aunque esta contradiga al maestro Alejandro Sanz y a todo mundo. Lo mismo ocurre con el adverbio después; así como cuando se antepone de a una oración subordinada de objeto directo; v.g., no debemos escribir: creo de que, me pidió de que, asumo de que, etc.

Aclaro que soy escritor diletante y para poder expresar lo anterior estoy basándome en una explicación publicada en la web de la Democrática Academia Mexicana de la Lengua.

En vista de lo anterior, y a pesar que en algunos casos podría resultar frase con significado ambiguo, si no se atiende al contexto (lo mismo ocurre cuando se suprime la conjunción a: v.g., …malversación de recursos que comete la clase política tradicionalista que administra [a] la hacienda pública), decidí suprimir la preposición de antes de la conjunción que en todos los casos; es decir, ¡eliminé por completo el dequeísmo de mis escritos para no batallar!, principalmente en la fábula El Establo sátira y el libro Votar conviene. Además, son tres caracteres menos, lo cual es muy conveniente a la hora de redactar en Twitter.

Para explicarlo mejor, terminar el tema y demostrar que eliminar todo el dequeísmo puede resultar positivo y apropiado para nuestro lenguaje, menciono algunos fragmentos de mi autoría junto a otros de reconocidos escritores y la modificación o modificaciones correspondientes, con el debido respeto, sin dequeísmo:


1.- Estudios críticos sobre historia y política. Juan Valera.

“…nos inclinamos a reconocer la constante incapacidad para el arreglo de la hacienda de que adolecemos hace siglos.”

“…nos inclinamos a reconocer la constante incapacidad para el arreglo de la hacienda que adolecemos hace siglos.”


2.- Estudios críticos sobre historia y política. Juan Valera.

“…se contrista y se amilana el espíritu por la escasa cantidad de que en España se dispone para las solemnidades y pompas que deben conmemorarlo.”

“…se contrista y se amilana el espíritu por la escasa cantidad que en España se dispone para las solemnidades y pompas que deben conmemorarlo.”


3.- Votar conviene y más cuentos. Jorge Rosendo Durán Mozqueda.

“…este es el signo distintivo de que gobernantes y gobernados han abolido sinsentidos ideológicos y marchan unidos en la búsqueda del bien común…”

“…este es el signo distintivo de gobernantes y gobernados que han abolido sinsentidos ideológicos y marchan unidos en la búsqueda del bien común…”


4.- Hechos 4:1,2. (Biblia del Jubileo 2000).

“Y hablando ellos al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, y el magistrado del Templo, y los saduceos, resentidos de que enseñaran al pueblo y anunciaran en el Nombre de Jesús la resurrección de los muertos.”

“Y hablando ellos al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, y el magistrado del Templo, y los saduceos, resentidos de ellos que enseñaran al pueblo y anunciaran en el Nombre de Jesús la resurrección de los muertos.”

“Y hablando ellos al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, y el magistrado del Templo, y los saduceos, resentidos con ellos que enseñaran al pueblo y anunciaran en el Nombre de Jesús la resurrección de los muertos.”


5.- El Establo sátira. Jorge Rosendo Durán Mozqueda.

“No obstante, últimamente ha perdido credibilidad y cada vez le cuesta más trabajo convencer a los ratones de que está capacitada para cuidar al Establo.”

“No obstante, últimamente ha perdido credibilidad y cada vez le cuesta más trabajo convencer a los ratones que está capacitada para cuidar al Establo.”

“No obstante, últimamente ha perdido credibilidad y cada vez le cuesta más trabajo convencer a los ratones de su capacidad para cuidar al Establo.”


6.- El contrato social. Juan Jacobo Rousseau.

“Quiso hacer un pueblo de alemanes e ingleses, cuando ha debido comenzar por hacerlo de rusos, e impidió que sus súbditos fuesen jamás lo que estaban llamados a ser, por haberlos persuadido de que tenían el grado de civilización de que aún carecen, a la manera de un preceptor francés que forma a su discípulo para que brille en el momento de su infancia y que se le eclipse después para siempre.”

“Quiso hacer un pueblo de alemanes e ingleses, cuando ha debido comenzar por hacerlo de rusos, e impidió que sus súbditos fuesen jamás lo que estaban llamados a ser, por haberlos persuadido que tenían el grado de civilización del que aún carecen, a la manera de un preceptor francés que forma a su discípulo para que brille en el momento de su infancia y que se le eclipse después para siempre.”

“Quiso hacer un pueblo de alemanes e ingleses, cuando ha debido comenzar por hacerlo de rusos, e impidió que sus súbditos fuesen jamás lo que estaban llamados a ser, por haberlos persuadido de tener un grado de civilización del cual aún carecen, a la manera de un preceptor francés que forma a su discípulo para que brille en el momento de su infancia y que se le eclipse después para siempre.”


7.- El laberinto de la soledad. Octavio Paz.

“Se dice que El perfil del hombre y la cultura en México, primera tentativa seria por conocernos, padece diversas limitaciones: el mexicano que describen sus páginas es un tipo aislado y los instrumentos de que el filósofo se vale para penetrar la realidad —la teoría del resentimiento, más como ha sido expuesta por Adler que por Scheler— reducen acaso la significación de sus conclusiones.”

“Se dice que El perfil del hombre y la cultura en México, primera tentativa seria por conocernos, padece diversas limitaciones: el mexicano que describen sus páginas es un tipo aislado y los instrumentos de los cuales el filósofo se vale para penetrar la realidad —la teoría del resentimiento, más como ha sido expuesta por Adler que por Scheler— reducen acaso la significación de sus conclusiones.”

“Se dice que El perfil del hombre y la cultura en México, primera tentativa seria por conocernos, padece diversas limitaciones: el mexicano que describen sus páginas es un tipo aislado y los instrumentos con que el filósofo se vale para penetrar la realidad —la teoría del resentimiento, más como ha sido expuesta por Adler que por Scheler— reducen acaso la significación de sus conclusiones.”

“Se dice que El perfil del hombre y la cultura en México, primera tentativa seria por conocernos, padece diversas limitaciones: el mexicano que describen sus páginas es un tipo aislado y los instrumentos con los cuales el filósofo se vale para penetrar la realidad —la teoría del resentimiento, más como ha sido expuesta por Adler que por Scheler— reducen acaso la significación de sus conclusiones.”


8.- Relato de un náufrago. Gabriel García Márquez.

“Al mediodía estuve recostado en la borda, aletargado por el sol, el hambre y la sed. No pensaba en nada. No tenía sentido del tiempo ni de la dirección. Traté de ponerme en pie, para probar las fuerzas, y tuve la sensación de que no podía con mi cuerpo.”

 “Al mediodía estuve recostado en la borda, aletargado por el sol, el hambre y la sed. No pensaba en nada. No tenía sentido del tiempo ni de la dirección. Traté de ponerme en pie, para probar las fuerzas, y tuve la sensación que yo no podía con mi cuerpo.”


9.- Relato de un náufrago. Gabriel García Márquez.

“Consciente de que la declaración valía su peso en oro, me replicó, con una sonrisa: «Es que no había tormenta».”

“Consciente que la declaración valía su peso en oro, me replicó, con una sonrisa: «Es que no había tormenta».”


10.- Relato de un náufrago. Gabriel García Márquez.

“Convencido (de)* que estaba a menos de dos días de navegación, de que me estaba aproximando a la tierra, tomé otro poco de agua en el cuenco de la mano…”

*El náufrago Luis Alejandro Velasco, en la pluma de Gabriel García Márquez, aquí suprimió el dequeísmo.

“Convencido que estaba a menos de dos días de navegación y me estaba aproximando a la tierra, tomé otro poco de agua en el cuenco de la mano…”


11.- Prólogo de Jorge Volpi a Pedro Páramo.

“…de tener la momentánea ilusión de que la muerte puede ser vencida…”

“…de tener la momentánea ilusión que la muerte puede ser vencida…”


12.- Pedro Páramo. Juan Rulfo.

“Le apreté sus manos en señal de que lo haría… Estoy segura de que le dará gusto conocerte.”

“Le apreté sus manos como señal que lo haría… Estoy segura que le dará gusto conocerte.”

Todo lo anterior pudiera parecer disparate a los experimentados del lenguaje y a los no tan avezados; pero mejor reflexionemos sobre ello, igual hice cuando me disgustaba en el momento de leer algunas columnas y artículos de opinión en los cuales los autores no utilizaban el dequeísmo en algunas frases, siendo que sí era apropiado hacerlo. Terminaron convenciéndome y de manera definitiva eliminé ese ripio.